domingo, 26 de diciembre de 2010

LA DISFEMIA O TARTAMUDEZ EN LOS NIÑOS

 
Gran parte de los papitos y mamitas se esmeran para que su hijo se desarrolle de manera adecuada sobre todo en su lenguaje, sin embargo esta preocupación se basa en la cantidad y modo de pronunciar las palabritas. Existe una dificultad en el habla que muchas veces pasa de ser percibida e incomprendida, nos referimos a la disfemia o comúnmente llamada tartamudez .

  Este problemita en el habla suele darse entre el segundo y cuarto año de vida, aunque se puede camuflar entre las dificultades que comúnmente se dan al momento de aprender a hablar. Y es que el habla es una reacción automática en donde la atención no está en los sonidos sino en los sentimientos que el niño quiere expresar es por eso que la tartamudez es un problema que suele corregirse solo, no obstante, la ayuda de los padres es importante. Esto suele darse por la falta de vocabulario para expresar lo que desean, pues en la mayoría de casos los pensamientos son mucho más rápidos que su boca y en otras ocasiones sus ideas se cruzan, por lo cual se acentúa y prolonga la tartamudez. Es entonces cuando muchos padres caen en el error de  decirles cosas como: “habla despacio”, “habla con calma”, y no se le muestra donde está el error, es como si el error estuviera en toda su habla. Trayendo como consecuencia, que el niño empiece a temer a su manera espontánea de hablar.


Existen algunos tipos de disfemia a tener en cuenta, según el momento de evolución o por el tipo de error.




A continuación observaremos algunos consejos para ayudar a su niño a superar la tartamudez:

·         Es importante que no digan nada al niño, ni llamen su atención, por un problema del que quizás no se dé cuenta. Porque agregaríamos tensión al niño que comenzaría a pensar que hay algo malo en su forma de hablar y hará que esté pendiente de cómo dirá cada palabra.
·         Los adultos que estén en su círculo familiar han de hablarle con mucho cariño, de manera pausada, modulando e hilando con claridad las palabras, es así que el niño tenderá a imitar la forma de hablar.
·         Para lograr que el niño converse en forma natural, los papás deben situarse a su altura, sentarse en el suelo, por ejemplo, contarle al niño las cosas que ellos hicieron en el día y preguntarle en tono muy cariñoso qué hizo él luego, proponer actividades y dejar que el niño vaya decidiendo los juegos, reglas y guiando su desarrollo.
·         Cuando el niño ya está en etapa escolar, refuerce y felicite por medio de abrazos, frases y besos, aquellos momentos en que habla con fluidez. Su hijo sentirá que está haciendo algo bien y deseará seguir haciéndolo.

viernes, 29 de octubre de 2010

SOBREPROTECCION EN LOS NIÑOS


Una de las responsabilidades que los padres y las madres tenemos con los hijos y con las hijas es la de protegerles, o sea, cuidarles y atender sus necesidades, tanto las físicas como las de tipo psicológico.
El padre protector se describe como firme, serio y justo. Desarrolla una conducta protectora.
Sobreproteger a los niños dificulta su crecimiento y desarrollo en entornos diferentes al de su casa. Por eso, es importante que los padres tengan claro que se les debe proteger mas no crear a su alrededor una ‘burbuja’ que los aleje del mundo.

Primero es importante saber qué es sobreprotección y cómo se presenta. Se define como el exceso de cuidado y/o protección de los hijos por parte de los padres.

Este exceso de cuidado, según algunos especialistas, obedece al temor del adulto respecto al hecho de que sus hijos crezcan y comiencen a ser independientes.
Es una sensación frecuente en las madres por el vínculo que existe entre ellas y sus hijos; aunque no quiere decir que los padres no lo experimenten, pues ellos también pueden tener conductas de sobreprotección frente a sus pequeños.
La dependencia y la sobreprotección pueden llevar a mamá- hijos a conductas impensables.

Este tema tiene un transfondo sociocultural porque las mujeres siempre estamos posicionadas en roles de cuido. Las conductas inseguras en sus hijos e hijas no surgieron de la nada; la dependencia, la sobreprotección, la falta de estímulo en la independencia y los apegos enfermizos son el fruto de una vinculación enfermiza.
Los padres sobreprotectores son aquellos que se pasan horas cavilando y preocupándose de sus hijos. No es necesariamente mimar a los hijos, es una implicación emocional intensa y excesiva y que, además, conlleva la necesidad de controlar al hijo. Todo esto lleva a una dependencia tanto de los padres hacia los hijos como de los hijos hacia los padres, aunque aparentemente pueda parecer una relación estupenda, esto puede traer grandes problemas en el futuro de los hijos, que se manifestará de forma palpable en su edad adulta, aunque nadie sabrá cuales fueron las causas de esas características, que pueden llegar a convertirse en problemas de personalidad.

Un niño que ha crecido en un ambiente de excesiva atención, preocupación asfixiante o con los deseos de los padres convertidos en obligaciones o expectativas demasiado altas para la capacidad del hijo, puede encontrarse en su edad adulta con graves problemas.

¿Cómo es un niño sobreprotegido?
• Tímido
• Le cuesta alejarse de sus padres (especialmente de mamá).
• Inseguro de lo que hace y de su relación con los demás. Busca la protección de quienes lo rodean.
• Llora intensamente. Especialmente durante los primeros días de preescolar y, en algunos casos, la mamá debe ingresar al jardín para acompañar al niño mientras se acostumbra a ese nuevo espacio y a las personas están cerca de él.
• Nervioso y algo solitario. Para él es complicado relacionarse con otros niños de su misma edad y tiende a aislarse un poco.
• Dificultad en el desarrollo del lenguaje y, por lo mismo, para escribir y comprender.
• Pocas veces asume la responsabilidad de sus actos porque está acostumbrado a que sus padres lo hagan por él.
“Estimula a tu hijo para que interactúe con el mundo y sobre todo háblale claro para que se relacione con los demás, seguro de sí mismo y no se sienta relegado. Bríndale amor, disciplina y respeto”.